Tus cobros pagan tu saldo negativo, aunque entren en la otra moneda
Si tu saldo en dólares queda negativo y te entra un pago en quetzales, o al revés, convertimos solo lo necesario para dejar la deuda en cero. El resto del pago queda en su moneda.
Novedades
Todo lo que lanzamos, en orden. Lo más reciente primero.
Si tu saldo en dólares queda negativo y te entra un pago en quetzales, o al revés, convertimos solo lo necesario para dejar la deuda en cero. El resto del pago queda en su moneda.
Pega el código de Configuración → Botón Clave en tu sitio: lleva el id de tu cuenta y los ítems del carrito, y el checkout se crea cuando tu cliente hace clic. Sin servidor y sin crear nada antes.
Si incrustas el checkout de Recurrente en tu sitio, ahora abre con el botón Pagar con Clave: se abre la ventana de Clave, donde el navegador sí reconoce a tu cliente y le muestra sus tarjetas guardadas.
Los pagos que recibes en USDC, USDT o PYUSD ya no tienen comisión. Vender tus USDC o USDT a Recurrente tampoco: 100 USDC son $100 en tu balance.
Cliq, nuestro agente de IA por WhatsApp, ya compra en Guatemala y paga con Clave, donde más de 420,000 personas tienen sus métodos de pago guardados. Si te compra a ti, te llega como cualquier otra venta.
Acepta pagos desde Q1 con tu POS físico o con Celular como POS en Android. Ingresa el monto en Cobrar y elige el cobro presencial.
Tus clientes pueden pagar suscripciones con transferencia bancaria y los demás métodos habilitados en tu checkout. Con balance Recurrente también reciben un enlace para cada renovación.
En Dinero → Enviar → Banco internacional ya puedes pagar con tu saldo en quetzales o en dólares. No necesitas convertir antes: la conversión va en el mismo envío.
Tu cuenta ya no tiene llave TEST. Las llaves de prueba existen solo dentro de un Sandbox, así que ya no hay una llave que parezca de prueba pero cree cobros en tu cuenta real.
En Tienda → Descuentos, un código puede aplicar a todos tus productos o solo a los que elijas. Y puedes pedir una compra mínima, limitarlo a un uso por cliente y programar cuándo empieza y termina.
Cuando reembolsas un pago completo y no eliges cómo corregir la factura, la anulamos en la SAT. Así no queda una factura vigente por una venta que devolviste.
Antes de crear nada te mostramos qué entendimos de tu archivo: cuántos productos nuevos aparecen, cuáles de los tuyos van a cambiar y qué filas tienen algún problema. Importar es el paso siguiente.
Cuando un pago se aprueba, el botón se pone verde, dibuja un check y el recibo aparece en la misma página, sin recargar. Tu cliente nunca pierde de vista qué compró ni a quién le pagó.
La CLI de Recurrente te deja consultar pagos, crear checkouts y revisar suscripciones desde la terminal, tú o un agente como Claude Code o Codex.
Si el monto que quieres enviar pasa tu balance, ya no tienes que añadir dinero por un lado y volver a enviarlo por otro. Eliges cómo pagar la diferencia y el envío sale con eso.
Las fotos se ven como una galería: la primera grande, las demás a su lado y un + para sumar más.
Quien te paga desde un iPhone, iPad o Mac con Safari ve el botón de Apple Pay arriba del formulario y confirma con Face ID o Touch ID, sin escribir la tarjeta.
En Cobrar, un producto con variantes ahora abre la misma pantalla que ve tu cliente: las opciones como botones, con el precio y las existencias de la combinación que vas eligiendo.
Conecta el asistente que ya usas —Claude, ChatGPT u otro— a tu cuenta, y pregúntale por tus ventas o tus saldos sin salir del chat. También puede crear un producto o un link de pago por ti.
La factura electrónica que emites ya no manda a tu cliente a la página del certificador. Ahora abre en una página tuya, con tu logo, tu color y tu tipografía — los mismos que usas en tu tienda.
El inventario se enciende una vez para todo el comercio, en Configuración → Tienda → Inventario. Si ya llevabas el conteo de algún producto, ya lo dejamos encendido.
Si llevas tus existencias en otro sistema —una bodega, un ERP, un punto de venta aparte—, ahora puede mover el conteo de Recurrente sin que nadie lo escriba a mano.
Hasta ahora le pedíamos a los buscadores que no entraran a las tiendas de Recurrente. Ya no: tu tienda y cada uno de tus productos pueden aparecer en Google y ser leídos por los asistentes de IA.
Cada producto de tu tienda ahora publica su nombre, precio, foto y existencias en el formato estándar que leen los buscadores y los asistentes de IA. No tienes que configurar nada ni pagar nada extra.
Cuando mandas un link de pago por WhatsApp, quien lo recibe ve una imagen antes de tocarlo. Hasta hoy esa imagen era nuestra. Ahora lleva tu logo y tu color, con el monto en grande.
Arrastra las fotos sobre la fila de Imágenes del producto y suéltalas: puedes subir hasta diez de una vez, sin salir del formulario.
Tu tarifa de envío ahora es una opción, y puedes tener varias: capital, interior, internacional, recoger en tienda. Cada una dice a dónde llega: por país, por departamento o por una zona que dibujas en el mapa.
Ya no tienes que crear un producto por talla. Dile en qué opciones viene —talla, color, tamaño— y cada combinación tiene su precio, su foto y sus existencias, con el SKU ya escrito: WRS-M-AZU para la M en azul.
Hasta ahora, cada línea de tus facturas electrónicas salía como un bien, vendieras lo que vendieras. Ahora eliges por producto si es un bien o un servicio.
Radar de fraude está en Configuración, para todas las cuentas. Ahí eliges si dejas 3D Secure como la administramos nosotros, o la subes a Estricto: cada vez que tu cliente paga con tarjeta, el banco lo autentica.
Si vendes en Shopify o WooCommerce y no tienes equipo técnico, un ingeniero de Recurrente puede hacer la integración por ti: crea la app, configura los permisos y deja tu checkout cobrando.
Sandbox es donde pruebas tu integración con llaves y datos separados de producción, sin mover dinero real. Ahora se abre desde Configuración → Llaves API → Sandbox, en vez de la barra superior.